Hechos 12:1 - 11
Pedro, le toco atravesar un momento de mucho dolor y sufrimiento, no por hacer lo malo e incorrecto, sino por hacer la voluntad de Jesucristo su señor.
La actitud de Pedro frente a esa situación, fue quedar en silencio, no se registró en estos pasajes lo que el Apóstol sentía o pensaba. Pero si se registró que el se fue a dormir.
Una persona con temor y ansiedad, jamás podrá conciliar el sueño, por ello podemos ver que Pedro no tenía temor ni ansiedad alguna. Ya que se fue a dormir, pues su confianza en Dios le quitó todo temor y ansiedad.
La iglesia al escuchar lo que a Pedro le sucedió, inmediatamente entraron en oración constante y fervorosa, y por ello el Ángel del señor llegó donde estaba el Apóstol para sacarlo de ese lugar.
No importa que en la situación o circunstancia, no estén las personas, pero lo que sí importa es que estén sus oraciones constantes y fervientes.
En cualquier situación o circunstancia, en donde se encuentren nuestros hermanos en la fe, no debemos ponernos a juzgar o criticar, debemos ponernos a clamar a Dios por ellos.
Las oraciones del pueblo de Dios, hacen que sucedan cosas sobrenaturales en medió de lo que sea que esté pasando. Pues ellas activa la mano de Dios encontra del ataque del enemigo.
Las tinieblas siempre serán disipadas por las oraciones del pueblo de Dios. Ya que la luz jamás será vencida por la oscuridad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario