Daniel 3:24 - 30
El sacrificio es un principio de promoción, lo podemos ver en este relato del capítulo 3 de este libro de Daniel. En los verciculos anterior a estos pasajes, podemos encontrar que ellos fueron amenazados.
Más sin embargo ellos no permitieron que el temor inundará sus corazones, ante la amenaza de ser echados al horno de Fuego ardiente.
Estos tres muchachos tenían una convicción tan grande de lo que que podía suceder, que no se amedrentaron delante del Rey de Babilonia.
Ellos sabían que Dios los podría librar de esa prueba, y si no lo hacía se encontrarían con su Dios aya en la gloria.
Tanto el Rey, cómo sus acompañantes, quedaron sorprendidos al ver que ninguno de los tres jóvenes echados al horno sufrieron daño alguno.
Más entre ellos se encontraba un cuarto miembro, este es una tipología de Cristo el ángel de Dios. El cual les quito las ataduras, de sus manos y pies. Y no permitió que nisiquiera el olor a humo se le pegarán a sus ropas.
En esta historia podemos ver lo poderoso de este principio llamado sacrificio, a través de el se puede alcanzar promociones, crecimiento, fuerzas, sabiduría, entendimiento y muchas cosas más.
El mayor ejemplo del poder de este principio de sacrificio lo podemos encontrar en la vida de Jesús. ( Romanos 3:21 - 31 ) ya que atraves de su sacrificio en la cruz el fue promovido a Salvador, Sanador y libertador del mundo.
El único que debe creer en ese principio de promoción, es aquel que lo práctica. No puedes esperar a que otros crean para hacerlo.
Recuerdemos a Cristo nadie creía en su sacrificio en la Cruz del Calvario, pero Dios su padre y el si creyeron y por eso tú y yo hoy estamos disfrutando de la promoción de Jesucristo.

Bendiciones, a mucha gente le parecerá increíble, pero pagar un precio es grandioso cuando lo hacemos por aquel que hace todas las cosas posibles... Ya antes compartí mi testimonio, y aún ese testimonio continúa. Salí de Venezuela confiando en una palabra que Dios me dio; y cuando estuve en Venezuela viviendo todo el terror que viví le decía al Señor: "Señor tu puedes librarme de este horno de fuego... Mas haz tu voluntad" esaa eran mis palabras cuando me sentía destruida y derrotada, pero pagué un precio para salir. Me quedé sin bienes y salí con lo único de valor que tengo que es mi fe... A veces no queremos pagar un precio por laa bendiciones, pero Dios se agrada del diligente... Gracias Señor xq tus misericordia me alcanzan, ahora vivo en Chile con la bendición de un compañero de vida que comparte mi fe y que Dios puso en mi camino para que me protegiera en una tierra extraña donde mis hijos eran mi unica familia. No es fácil swr extranjero y nobes fácil renunciar a su tierra, su casa, su gente... A veces Dios tiene bendiciones que recibimos sólo al pasarnos por fuego, si pagamos el precio y sacrificamos con fe lo que pensamos que es nuestra felicidad recibimos esas bendiciones!
ResponderEliminarAmén mi hermana así mismo es, si cada uno de nosotros logramos entender el poder que hay en este principio del Sacrificio!! Podremos alcanzar mayores cosas, mayores niveles. Gracias por dejar escrito tu experiencia de vida con este principio tan necesario hoy en día. Que nuestro señor Jesucristo siga obrando a tu favor de la manera que lo a hecho hasta hoy. Bendiciones!!
EliminarAmén, amén y amén... El Señor siga dirigiendo su vida mi maestro y líder de intersección!!!
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