Deuteronomio 28:15 - 25
Las maldiciones en la vida de una persona son la causa de no obedecer lo que Dios estipula en su santa palabra, los mandamientos están ay para que se sepa lo que es correcto e incorrecto delante de Dios.
Los cielos se cierran para todo el que no obedece lo que Dios establece, es por ello que se debe primero oír lo que Dios manda para luego darle cumplimiento a sus mandamientos.
En este capítulo de Deuteronomio, desde el 15 hasta el 68, son más de 50 verciculos que indican todas las maldiciones que nos tocará si no hay obediencia a Dios.
Todo comienza es que oír a Dios, debemos ocuparnos en saber lo que el dice que es correcto, y lo que no es correcto.
Si Dios nos a dado 7 días a la semana para vivir en este mundo, por lo menos deberíamos dedicarle 1 a el. Si nos a dado 24 horas al día por lo menos deberíamos darle a el 1 hora diaria.
En ese día a la semana, y en esa hora al día nos concentraremos en saber lo que Dios ordena. Y también en pedirle la ayuda necesaria para tener la fuerza y el carácter de poner en práctica sus mandamientos.
Las maldiciones son las consecuencia de nuestra desobediencia, si queremos salir de ellas debemos comenzar a caminar en la obediencia a Dios.

Obediencia es tan fácil decirlo pero implica entrega total y con corazón sincero✝
ResponderEliminar