Lucas 15:20 - 25
Este hijo se había alejado del cuidado y protección de la casa de su padre, pues pidió la herencia que todavía no le tocaba y se fue lejos de su padre.
Fuera de ese cuidado y protección, no supo valerce por si mismo y se quedó sin nada. Puesto que despilfarro su herencia en una vida desordenada y sin orientación.
Al verce sin nada, fue que logró recapacitar, y volver a la casa de su padre. Este lo recibido con una gran fiesta en su honor, aunque no era lo que se merecía.
En este padre podemos ver a Dios mismo, pues los seres humanos le hemos dado la espalda a su amor, más sin embargo el siempre nos esta esperando.
Dios, como ese padre amoroso, no nos detiene cuando nos queremos alejar de su voluntad, y nos deja ir. Pero simpre esta ay esperando nuestro regreso. Y el hace fiesta en honor al regreso de sus hij@s.
Este muchacho de la historia del hijo pródigo, no sabía lo que estaba haciendo, pues el no tenía identidad. Y por ende no sentía seguridad. Y por ello tampoco encontró dirección a su vida.
Su regreso a la casa de su padre, le trajo identidad, luego sintió seguridad y encontró la direccionalidad.
Veamos a Dios como un Padre, pero no cualquier padre. Sino a ese padre que está esperando nuestro regreso de la desobediencia, para entrar en la obediencia.
Dios, no te buscará, pero siempre te esperará.

Que enseñanza tan Hermosa nos deja este pasaje Bíblico.
ResponderEliminarDonde además de reconocernos así nismos como seres que fallamos, podemos estar seguros que existe un Padre Eterno que nos espera siempre con sus Brazos abiertos.
Muchas veces nos alejamos de nuestros Padres porque simplemente no tomamos el tiempo para escucharles, y si no los escuchamos como podemos tener dirección en nuestras vidas... por eso andamos como perdidos sin rumbo.
El Amor de un Padre sin duda es fundamental para la sana realización de un hijo 🥺🙏
Ese amor, es la base para nuestra identidad. La cual nos dará seguridad, y esta nos dará direccionalidad.
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