Lucas 22: 28 - 34
Jesús, estaba a punto de terminar el propósito de su venida a este mundo, muriendo en la Cruz del calvario. Se reúne con sus más íntimos, en donde uno lo hiba a traicionar. ( Judas ), y les recalcaba que poder haberse quedado en las pruebas de el, se les entregaría un premio.
El señor por su obediencia recibiría un Reino, pero el por la obediencia de sus seguidores les quería entregar a ellos parte de ese Reino.
Luego de todo lo compartido en la última cena que tendrían juntos, le advierte a Simón Pedro que Satanás lo había pedido para ser zarandeado, y que el le había pedido a Dios que no lo librara de dicho zarandeo, pero si que su fe no faltara.
Muchas veces queremos huir de esos ataques de las tinieblas en cualquier área de nuestras vidas, pero si el señor lo a permitido, es para traer en nosotros una PROMOCIÓN!!!
Las pruebas en Dios nunca son para destruirnos, sino para construirnos. No son para aplastarnos, sino para levantarnos, no son para debilitarnos, sino para fortalecernos.
El hecho de estar en la voluntad de Dios, no implica que seremos librados de situaciones y circunstancias difíciles y dolorosas, pero jamás estaremos solos en esos momentos.
En medió de todas esas tormentas, pudiera faltarnos las oraciones de nuestras autoridades, consiervos y la gente debejo de nosotros. Pero lo que si nunca nos va a faltar es la oración de el propio Jesucristo.

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