Marcos 11:20 - 26
Jesucristo le estaba enseñando a sus seguidores el poder del lenguaje. En esta escena con la higuera que se secó por la maldición que el le propinó.
El les recalcó, que se debía tener fe en Dios!!! Para poder ver cosas sobrenaturales y maravillosas, ya que algunas veces tenemos fe en las cosas, las situaciones, circunstancias o personas.
La duda que se permite en el corazón, traerá una actitud de mal, y no de bien, y esta se verá demostrado en nuestro lenguaje frente a cada momento.
Se debe creer que se recibirá aquello que se a pedido en oración conforme a la voluntad de Dios para nuestras vidas. La voluntad de Dios para nosotros simpre será buena, agradable y perfecta.
Al entrar en oración para pedir lo que estemos necesitando, lo primero que se debe revisar es el corazón, para ver si se encuentra alguna falta de perdón hacia alguien.
Perdón es la clave para recibir todas las bendiciones de Dios enviadas al cielo para nosotros en este tierra. Ya que fue a través de el que fuimos acercados a Dios.
La imposibilidad se apodera de nosotros, porque no estamos pendientes de nuestro corazón, de nuestras actitudes y del lenguaje.
Al cuidar estas tres cosas, en nosotros estamos cuidando y asegurando la repuesta de Dios para lo que sea que estemos viviendo.
Jesús, con su preciosa sangre, derramada en la cruz del calvario, puso a la disposición de toda la humanidad la Salvación, La sanidad y la libertad.
La salvación es para el Alma, la sanidad es para el corazón y el cuerpo, y la libertad es para la mente.

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